Isidoro Díaz Paredes

Durante el último fin de semana de marzo, con Impactico tuvimos la oportunidad de participar en una sesión de trabajo colaborativo en Finca Morpho en Matapalo, Osa. Esto por invitación de los chicxs de Nu Mundo, una red internacional de centros de impacto, fundada en 2013 por cuatro nómadas que tenían el objetivo de encontrar formas más enriquecedoras de viajar, trabajar y vivir. Durante varias sesiones temáticas junto con el equipo de trabajo de Nu Mundo y algunos fundadores de centros de impacto de su red ubicados en Costa Rica, como fincas de permacultura, redes de conocimiento y gestores de experiencias transformadoras, estuvimos conversando acerca de modelos de negocio, fuentes de ingresos, redes de colaboración, innovación en modelos de gestión y aprendiendo de todxs lxs participantes maneras alternativas de convivir en el medio ambiente y sociedad.

La relación entre Impactico y Nu Mundo nace al ser conectados por nuestros amigxs y colegas de Impaqto de Quito, Ecuador. Ellos le dieron referencias de innovadores sociales en Costa Rica, y fuimos invitados a participar en el EcoHub del Festival Envision, el cual ofrecía un espacio físico para dar a conocer organizaciones y proyectos de impacto en Costa Rica, además de participar en el evento “Networking the Transformational Ecosystem”, que se realizó en uno de los escenarios con la presencia de más de 70 envisioners, como se le dice a los asistentes al festival.

Al terminar el Envision, lxs chicxs de Nu Mundo tenían programada una encerrona de trabajo de un mes en Finca Morpho, con todo su equipo de colaboradores, que por lo general están repartidos en el mundo en ciudades como Oakland, San Francisco y Chicago en Estados Unidos, además de Salvador de Bahía en Brasil y México DF. Esta encerrona finalizaría con una sesión de trabajo abierta con la presencia de algunos gestores de centros de impacto, entre ellos Impactico.

Luego de unos días de pasear por la zona de Puerto Jiménez, Matapalo y Carate, y conocer la estación La Leona del Parque Nacional Corcovado, llegamos a Finca Morpho al encuentro con todos los equipos. En una cocina al aire libre repleta de comida natural super deliciosa, conocimos a varias personas que operan proyectos muy interesantes desde varias fincas alrededor del país. Entre las iniciativas que conocimos están Upward Spirals, un grupo de profesionales que colaboran con el desarrollo de conocimientos y habilidades para la gestión de proyectos de impacto, tambíen a Molinos Verdes de Moringa,  un colectivo que promueve la permacultura ofreciendo recursos educativos, asesorías y creando redes de colaboración. También participaron los responsables de algunas fincas de permacultura como Finca Fuition, Ardent Light y Valle Diamante, todas ellas ubicadas en los valles entre Pérez Zeledón y Dominical y por supuesto, nuestros anfitriones Finca Morpho.

Las sesiones empezaron el día sábado, Después de un rico desayuno, cada uno de los participantes nos presentamos e hicimos un pequeño “pitch” de nuestros proyectos,  la idea era hacerles saber lo que queríamos aprender del encuentro. Luego de esto, tuvimos una sesión en la cual pudimos conversar más en profundidad acerca de nuestras necesidades y los principales retos que enfrentamos para poder lograr nuestros objetivos. Al compartir nuestras experiencias y escuchar lo que los demás han hecho en situaciones similares, se generó un conocimiento común del cual cada uno pudo extraer lo mejor para aplicarlo en su proyecto. En nuestro caso nos interesó mucho el concepto de generar valor no monetario para poder encontrar recursos más allá de la limitante financiera.

Tras un refrescante chapuzón en las aguas del Golfo Dulce, la siguiente sesión nos llevó a conversar acerca de modelos de negocios y maneras en las cuales se pueden generar ingresos siendo un centro de impacto. Nuevamente todos los centros pudimos compartir nuestras experiencias en el tema, contar nuestros éxitos y fracasos. La reflexión que pudimos sacar fue que es necesario ser innovadores, desarrollar nuestros producto y contar con la suficiente planificación que permita el tiempo suficiente para poder dar a conocer nuestros proyectos, pero claro, contar con la flexibilidad para poder innovar y reinventarse en caso de ser necesario.

La última sesión del sábado fue acerca del valor de participar en una red. Este tema tiene particular relevancia tanto para Impactico como para Molinos Verdes y Nu Mundo. Los tres proyectos iniciamos como una red de colaboración entre personas motivadas por el trabajo en conjunto y fuimos desarrollando nuestra red de contactos hasta convertirnos en una comunidad viva. Nuevamente el compartir nuestras experiencias, tanto las buenas como las no tan buenas, fueron la clave para aprender y mejorar la manera en la que desarrollamos nuestras colaboraciones. De esta conversación surgió la idea de organizar en conjunto un evento abierto al público el día 13 abril de 2016 en nuestro Espacio Impactico en los Yoses, llamado Redes de Impacto. Estamos generando este espacio para exponer las razones que nos llevan al desarrollo de comunidades y redes de colaboración, la manera en la que estas son construidas y el valor de las mismas.

Así terminó el sábado, con una gran cantidad de información, experiencias y buenas prácticas, las cuales fueron bien digeridas con una gran cena entre todos los que participamos y una fiesta en la playa a la luz de la luna. Al día siguiente las sesiones estaban diseñadas para que Nu Mundo recibiera retroalimentación de parte de los asistentes en un par de proyectos que estuvieron trabajando durante su estadía de un mes en Finca Morpho. Nos mostraron su nueva plataforma de booking  en la cual las personas podrán reservar directamente sus estadías, talleres y retiros. Además de esto, nos presentaron una idea que podría ser una innovación en la manera en la que las comunidades y plataformas colaborativas operan, pero preferimos que sean ellos mismos los que la hagan pública.

Este encuentro fue una gran oportunidad para conocer a nuevas personas y sus proyectos. Darnos cuenta que entre todos tenemos muchos retos en común y que nuestras diferentes experiencias hacen más grande el aprendizaje y el conocimiento compartido. La verdad fue una linda manera de participar en un proceso colaborativo, lleno de ideas y proyectos por realizar y claro nuevos amigos que muy pronto volveremos a ver.